Practica cómo recolorear con Photoshop una taza de color sin modificar todo el fondo. Usa una capa de Tono/Saturación, limita el ajuste y revisa bordes y reflejos.
Prepara una fotografía propia con un objeto sencillo
Para recolorear con Photoshop, utiliza una fotografía autorizada de una taza azul sobre un fondo de otro color. Evita empezar con vidrio transparente, superficies negras o varios objetos azules juntos: añaden dificultades que no necesitas para esta práctica. El resultado será una variante verde que conserve forma, sombra y detalle. la documentación de Adobe sobre ajustes de tono y saturación explica los controles de color. No uses esta técnica para presentar como disponible una variante comercial que no existe. Conserva el original y realiza el ejercicio en un documento PSD separado, con la capa de la fotografía identificada.
1. Crea una selección del producto
Abre la fotografía y selecciona la taza mediante la herramienta de selección adecuada a su contorno. Revisa el asa y el espacio interior para no incluir fondo por accidente. No hace falta que la primera selección sea perfecta, pero sí que represente el objeto. Amplía para detectar zonas omitidas y vuelve a una vista completa para comprobar proporción. El propósito es preparar un límite de trabajo, no recortar ni eliminar el resto de la imagen. Si el fondo tiene un tono similar, dedica atención a la separación visual antes de intentar resolverlo con un cambio extremo de color.
2. Añade Tono/Saturación como capa de ajuste
Con la selección activa, utiliza Capa > Nueva capa de ajuste > Tono/Saturación, o Layer > New Adjustment Layer > Hue/Saturation. Comprueba que la máscara de la capa limite el efecto a la taza. Nombra el ajuste Taza-verde. No apliques la corrección directamente sobre la única capa de fotografía. Deja la imagen original visible debajo y verifica que puedes activar y desactivar el ajuste. Esta organización permite comparar, corregir la máscara y regresar al material sin intentar reconstruir píxeles que ya eliminaste durante una edición anterior.
3. Cambia el matiz y observa el volumen
Mueve el control de tono hasta acercarte al verde buscado. Ajusta saturación con moderación y conserva una referencia del original a la vista. Evita convertir la taza en una superficie plana de color: las zonas iluminadas y oscuras deben seguir explicando su forma. Para este ejercicio no necesitas una equivalencia exacta de marca ni inventar un valor universal del deslizador. El resultado depende de la fuente. Si el objeto cambia de color y el fondo permanece igual, la estructura básica funciona; después revisa si la variante mantiene una apariencia coherente con la iluminación.
4. Corrige la máscara donde el color se escape
Selecciona la miniatura de la máscara y utiliza un pincel apropiado para ocultar o recuperar el efecto en las zonas necesarias. Trabaja con bordes y tamaño adecuados al detalle. Observa especialmente el asa, el contacto con la mesa y cualquier hueco donde debería verse el fondo. No pintes sobre la fotografía cuando tu intención es corregir el alcance del ajuste. Si aparece un borde de color extraño, comprueba primero selección y máscara antes de añadir otra capa. La corrección debe seguir la forma real del producto y conservar la transición de sus contornos.
5. Revisa reflejos y zonas con otro material
Si la taza tiene una etiqueta, una parte metálica o un dibujo que no debe cambiar, exclúyelo del ajuste con la máscara. Compara la sombra y los reflejos con el original para no crear una variante visualmente contradictoria. Una técnica sencilla no sirve por igual para cualquier superficie; si el material exige otro procedimiento, no fuerces el tutorial aumentando saturación hasta ocultar el problema. En esta práctica, el criterio es mantener reconocible la fotografía y la estructura del objeto mientras cambia la zona prevista. No hace falta regenerar el producto ni sus detalles para conseguirlo.
6. Guarda el editable y prueba la variante exportada
Conserva el PSD y genera una salida para pantalla con el encuadre necesario. Ábrela y revisa el conjunto y los bordes al tamaño de uso. Comprueba que el fondo no cambió accidentalmente y que el producto conserva sombra y detalle. Antes de cerrar, desactiva y reactiva la capa de ajuste: debes reconocer con claridad qué parte controla. Si necesitas presentar varias alternativas, duplica el ajuste o prepara versiones identificadas sin sobrescribir el original. El ejercicio queda resuelto cuando la variante y su fuente pueden revisarse por separado y la edición no depende de una intervención irreversible sobre la fotografía.
Una variante que puedas revisar
- La variante modifica la taza prevista y mantiene el fondo y las partes excluidas.
- La capa de ajuste y su máscara están identificadas y pueden corregirse sin dañar la fotografía.
- El PSD conserva la fuente y la salida se revisó con atención a bordes, reflejos y tamaño final.


